sábado, 25 de octubre de 2008

Decepciones 3.3


No alcanza ni para la versión 3.5 ni mucho menos para la 4.0. Continuando el letargo y agonía habituales llega el momento de honrar una nueva decepción, esta vez con un tono más simpático y amable junto a un toque de ironía y melancolía.

Lo curioso de cada decepción es que cada vez que una nueva ocurre, la decepción sobre ti mismo es dos, tres, cuatro... n-veces más. He aquí el toque irónico, una decepción debería estar llena de ira, rabia, odio por quien decepciona, por quien te traiciona, de pena y de romper vidrios, y ojalá de romper la cara de quien tanto te daña... pero quien más te daña eres tú, la máxima decepción eres tú, cuando eres capaz de observar tu estupidez de forma plena y llana, cual animal flaco y enrarecido que se te presenta como un buen amigo que aferra su mano a la tuya sin soltarte, acompañándote en cada instante, sobre todo en el momento en que miras la figura, el rostro y el demonio en los ojos de quien tanto te decepciona.

El desengaño es un sentimiento muy muy curioso, sin ser mago ni adivino, sabes con mucha antelación cuando llegará, pero no importa ¡No importa!. A veces la inocencia es capaz de triunfar por sobre la protección de tu propia esencia, deja de tener importancia tu propia importancia, deja de ser prioridad integridad física, psíquica y moral, la inocencia les gana. Quieres alargar el sufrimiento, romperlo en pequeños pedazos de dolor, para así poder unirlos a un poco de alegría y esperanza, porque piensas, tienes fe, y seguirás creyendo- y yo seguiré creyendo- en que vale la pena un segundo de alegría, paz, plenitud junto a una máscara, versus una vida llena de engaño, lágrimas amargas, y pena marcada con llagas en la piel.

Algunos no aprenden ni a patadas, yo aprenderé alguna vez... este no es el momento simplemente porque no quiero que sea mi momento.

Mi momento lo decido yo.

Mi inocencia seguirá reinando mis impulsos, sentimientos, pensamientos... ella dominará mi vida hasta el día en que decida dejarla de lado y convertirme en una persona triste de verdad... y por la eternidad.

sábado, 18 de octubre de 2008

...


debería dedicarme a escribir y a dejar de soñar webadas...

jueves, 16 de octubre de 2008

Recuerdos...















Días como hoy... de estudio en casa, mirar el sol por la ventana... hojear viejos papeles, viejas fotos... sensación de pérdida, desolación, melancolía y de cuerpo liviano; calcado a un 16 de octubre del 2007.

...Y ¡feliz! porque recordar esos días ya no duele tanto como antes... hoy no duele tanto como ayer... y tal vez mañana todo vuelva a ser recordado como siempre, pero no importa.

Importa que hoy siento que superé a esa otra persona, hoy siento que puedo mirar hacia atrás sin sentir que esa persona me persigue... y me alcanza a veces. Importa que hoy necesito ser otra persona, y no la que siempre soy y la que fui hace un año... Hoy es el día... hoy es el día después de muchos días en el que realmente puedo decir... estoy bien.

martes, 7 de octubre de 2008

A Constanza Ureta

Sea cual sea el camino que decidamos tomar... el elegido será siempre el correcto. Confía en ti y en tus desiciones, porque lo que decides es casi lo único sobre lo que tienes poder, aprende a decidir sobre ti y sobre los demás, elijas lo que elijas, siempre será lo correcto, porque si escuchas a tu mente y a tu corazón por separado y lo unes a tu intuición jamás te equivocarás. Confía en tu cerebro, en tus sentimientos, en tus impulsos y en tu razón.... confía en lo mágico de tu persona,y serás feliz.
Aún así, siempre hay posibilidades de regresar, ningún camino se cierra ni se corta. Ningun camino conduce a nada y siempre te puedes devolver... porque un camino, es todos los caminos... todo es uno.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Una vez alguien me dijo...

"Qué clase de persona es aquella que no quiere mejorar al mundo"


Y lo recuerdo con cariño...

Claro que es un dicho latín o algo así