Y podemos comprobarlo.
Siempre volvemos a lo mismo.
Y yo regreso a aquel lugar, al que prometí no regresar jamás.
lunes, 29 de septiembre de 2008
lunes, 22 de septiembre de 2008
Equinoccio de Prima Veris
Retomando la vieja costumbre de escribir algo en mi blog en cada equinoccio y solsticio. Y es que estos días son extrañamente especiales para mi, pero lamentablemente, aún no tengo el suficiente talento como para expresarlo con palabras y quizás jamás lo tenga. Mal que mal, soy de las que cree que uno nace o no nace con talento. Lo difícil es descubrirlo... realmente difícil, para mi extremadamente difícil aún.
Y es que estoy donde jamás quise estar, en un bachillerato, que significa mucho más que simples letras, unas tras otras. O que estar de sol a sol en mi querido edificio gris, con un singular toque de pintura "verde agua", como diría mi madre.
Nunca quise pensar que no sabía que quería hacer de mi vida. Me decía a mi misma: "misma, te gustan muchas cosas, por algo te decidirás pronto". Pero me fue imposible, de querer a ser todo, a querer ser nada ni nadie, y luego de caer ponerme de pie, con un plan completamente distinto al anterior, pero con sabor a pasado. Esas marcas que calaron profundo y que vuelven a renacer estímulados por unas buenas piezas musicales de Flairck.
Como la mayoría de las conclusiones que he sacado a lo largo de mi cortísima vida, siempre volviendo a lo mismo, más que avance esto parece retroceso, solo que con una tasa de cagazos que va en aumento.
Así que aún no sé qué hacer de mi vida. Seguiré en el condenado bachillerato, haciéndome falsas promesas y esperanzas, esperando la oportunidad que jamás será mía, esperando a que se me otorgue el paso al camino que sé que me entregará la estabilidad que siempre he anhelado, pero con cada introspección que hago me doy cuenta que la inestabilidad la llevo como en la sangre... como un gen oculto, que se expresa cuando le de la gana.
Si lo que sé que no ocurrirá ocurre, mi problema tiene solución. En caso contrario, tres opciones: escoger la pasión, escoger la mediocridad, o empezar una vez más de cero.
Y es que estoy donde jamás quise estar, en un bachillerato, que significa mucho más que simples letras, unas tras otras. O que estar de sol a sol en mi querido edificio gris, con un singular toque de pintura "verde agua", como diría mi madre.
Nunca quise pensar que no sabía que quería hacer de mi vida. Me decía a mi misma: "misma, te gustan muchas cosas, por algo te decidirás pronto". Pero me fue imposible, de querer a ser todo, a querer ser nada ni nadie, y luego de caer ponerme de pie, con un plan completamente distinto al anterior, pero con sabor a pasado. Esas marcas que calaron profundo y que vuelven a renacer estímulados por unas buenas piezas musicales de Flairck.
Como la mayoría de las conclusiones que he sacado a lo largo de mi cortísima vida, siempre volviendo a lo mismo, más que avance esto parece retroceso, solo que con una tasa de cagazos que va en aumento.
Así que aún no sé qué hacer de mi vida. Seguiré en el condenado bachillerato, haciéndome falsas promesas y esperanzas, esperando la oportunidad que jamás será mía, esperando a que se me otorgue el paso al camino que sé que me entregará la estabilidad que siempre he anhelado, pero con cada introspección que hago me doy cuenta que la inestabilidad la llevo como en la sangre... como un gen oculto, que se expresa cuando le de la gana.
Si lo que sé que no ocurrirá ocurre, mi problema tiene solución. En caso contrario, tres opciones: escoger la pasión, escoger la mediocridad, o empezar una vez más de cero.
-------Fin del Equinoccio de Primavera-------
domingo, 21 de septiembre de 2008
Cada uno nace como nace...
... y desde hoy a esto le llamo mi maldición.
La marca de nacimiento que morirá junto a mi.
Patadas... ¡yo las recibo! No importa, solo se aumentarán unas mil millones de veces su fuerza una vez que toquen mi piel.
¡Yo lo hago! Lo quiero hacer todo por ti. No me importa dar abrazos por puñaladas. Es para eso que me mandaron acá ¿O no? ¿Si... no?
¡No quiero salir! ¡No quiero ir! ¡No hables! ¡No te quiero ver!
Quiero un lugar, quiero estar, quiero yacer, quiero descansar...
No importa si me caigo cada vez que me empujas... porque al menos durante un instante estuvo tu mano en mi espalda.
No importa si debo entregarte el sueño y la energía, los recuerdos, las alegrías, expresiones, gritos y muecas; no me pertenece ninguno.
No importa, no importa.... no importa..............................
............................................................ ¡NO IMPORTA!
¡Déjame! No importa ¡Yo lo hago!
Nada es mío, todo para todos
La marca de nacimiento que morirá junto a mi.
Patadas... ¡yo las recibo! No importa, solo se aumentarán unas mil millones de veces su fuerza una vez que toquen mi piel.
¡Yo lo hago! Lo quiero hacer todo por ti. No me importa dar abrazos por puñaladas. Es para eso que me mandaron acá ¿O no? ¿Si... no?
¡No quiero salir! ¡No quiero ir! ¡No hables! ¡No te quiero ver!
Quiero un lugar, quiero estar, quiero yacer, quiero descansar...
No importa si me caigo cada vez que me empujas... porque al menos durante un instante estuvo tu mano en mi espalda.
No importa si debo entregarte el sueño y la energía, los recuerdos, las alegrías, expresiones, gritos y muecas; no me pertenece ninguno.
No importa, no importa.... no importa..............................
............................................................ ¡NO IMPORTA!
¡Déjame! No importa ¡Yo lo hago!
Nada es mío, todo para todos
domingo, 14 de septiembre de 2008
El coro gracias al que vivo [parte I]
Al principio el título iba a ser "Junta de Coro y Viejos Amores", pero preferí que fuera algo más personal.
La que canta en un coro, obviamente no soy yo, sino mis padres.
Ismael y Ximena se conocieron hace ya unos 40 años, cuando iban en el colegio... pero solo de vista. Se conocieron realmente allá por el año 1978-79 aprox. Cuando ingresaron al coro de la , en ese tiempo, capilla San Agustín de la Villa Frei, en Ñuñoa.
A Ximena le gustaba cantar, pero más que cantar, quería escapar. Escapar aunque fuera una vez por semana de su tormentoso hogar, en donde sufrió toda clase de traumas que duran hasta el día de hoy. Demasiado machismo y represión. Cadenas dentro de su propia casa, dar la prueba e ingresar al coro era la excusa perfecta para intentar vivir la vida de una adolescente normal.
Por otro lado, Ismael no podía vencer ese karma que de pequeño lo perseguía... una maldita timidez de la cual no podía deshacerse. Tímido, aunque muy alegre, gustaba de la buena música [hasta el día de hoy] y unirse al coro de la capilla le permitiría conocer gente, disfrutar de la música e intentar vencer su timidez.
En esa capilla, Ximena e Ismael vivieron los mejores años de su vida, conocieron a sus mejores amigos, aprendieron, sufrieron y disfrutaron... se conocieron, pololearon, se casaron.
Ahora que es 2008, el mencionado coro cumple 35 años desde que fue formado. Y fue reunido para celebrarlo con lo mejor que saben hacer todos ellos: cantar. Y fue todo un proceso. Mi madre, Ximena, preocupada de trivialidades... "estoy gorda, estoy arrugada, te apuesto a que la (inserte nombre de mujer aquí) no está asi, siempre fue regia, me han contado que fulanito de tal ..........." Así fue escapando cada semana de los ensayos... hasta que las llamadas telefónicas hicieron la suficiente presión como para sacarla de aquí e ir al ensayo final.
-Javiiiii....- de repente escucho la voz de mi madre, algo añiñada, como poniendo tono de niña pequeña.
-Javi, prometiste que me ibas a ver cantar....
-Ehhh... no, no lo prometí, pero ok, iré".-
Como no ir... no me gusta romper las ilusiones de nadie. Aunque odio las misas, aunque odio los templos católicos, aunque odio a los sacerdotes y sobre todo, odio esas malditas canciones religiosas y a un montón de viejas gritando "Escúchanos Señor, te rogamos", accedí a ir, era importante para ella. Para mi sorpresa sonrió emocionada y dijo:
-¡Bien! Vas a conocer como a 3 ex pololos míos.
PLOP
La que canta en un coro, obviamente no soy yo, sino mis padres.
Ismael y Ximena se conocieron hace ya unos 40 años, cuando iban en el colegio... pero solo de vista. Se conocieron realmente allá por el año 1978-79 aprox. Cuando ingresaron al coro de la , en ese tiempo, capilla San Agustín de la Villa Frei, en Ñuñoa.
A Ximena le gustaba cantar, pero más que cantar, quería escapar. Escapar aunque fuera una vez por semana de su tormentoso hogar, en donde sufrió toda clase de traumas que duran hasta el día de hoy. Demasiado machismo y represión. Cadenas dentro de su propia casa, dar la prueba e ingresar al coro era la excusa perfecta para intentar vivir la vida de una adolescente normal.
Por otro lado, Ismael no podía vencer ese karma que de pequeño lo perseguía... una maldita timidez de la cual no podía deshacerse. Tímido, aunque muy alegre, gustaba de la buena música [hasta el día de hoy] y unirse al coro de la capilla le permitiría conocer gente, disfrutar de la música e intentar vencer su timidez.
En esa capilla, Ximena e Ismael vivieron los mejores años de su vida, conocieron a sus mejores amigos, aprendieron, sufrieron y disfrutaron... se conocieron, pololearon, se casaron.
Ahora que es 2008, el mencionado coro cumple 35 años desde que fue formado. Y fue reunido para celebrarlo con lo mejor que saben hacer todos ellos: cantar. Y fue todo un proceso. Mi madre, Ximena, preocupada de trivialidades... "estoy gorda, estoy arrugada, te apuesto a que la (inserte nombre de mujer aquí) no está asi, siempre fue regia, me han contado que fulanito de tal ..........." Así fue escapando cada semana de los ensayos... hasta que las llamadas telefónicas hicieron la suficiente presión como para sacarla de aquí e ir al ensayo final.
-Javiiiii....- de repente escucho la voz de mi madre, algo añiñada, como poniendo tono de niña pequeña.
-Javi, prometiste que me ibas a ver cantar....
-Ehhh... no, no lo prometí, pero ok, iré".-
Como no ir... no me gusta romper las ilusiones de nadie. Aunque odio las misas, aunque odio los templos católicos, aunque odio a los sacerdotes y sobre todo, odio esas malditas canciones religiosas y a un montón de viejas gritando "Escúchanos Señor, te rogamos", accedí a ir, era importante para ella. Para mi sorpresa sonrió emocionada y dijo:
-¡Bien! Vas a conocer como a 3 ex pololos míos.
PLOP
jueves, 11 de septiembre de 2008
El idioma del mundo
El nombre "idioma del mundo" es un plagio a la obra "El Alquimista" de Paulo Coehlo. Ese término sirve perfectamente para referirme a lo que quiero.
El idioma del mundo es algo importante para mi. Todas las cosas las entiendo gracias y a través del idioma del mundo, nada está fuera de su entendimiento. Suena como si fuera una especie de dios omnipresente, la verdad es solo una forma de vivir. Lo que la gente sabe de mi, es enteramente falso, a no ser de que también sepan hablar el idioma del mundo, por eso me atrevo a decirlo, por eso sé que sólo existe una persona que realmente me conoce en esta vida, sólo esa persona sabe hablar el idioma del mundo, así que sólo esa persona ha logrado descubrir mi verdadera esencia. Eso es razón suficiente para que yo sea feliz, ¡que esa persona existe! y que aunque esté un poco lejos de mi... puedo hablarle en el idioma del mundo... y el contenido se transmitirá sin las distorsiones que puede provocar el hablar en cualquier otro idioma.
El juego de los idiomas es interesante. Es lo que utilizan dos entes para lograr comunicarse. Hay unos más especiales que otros, más o menos restringidos, más o menos populares, más o menos dolorosos, más o menos dinámicos. Nacen de la esencia de las personas, y de su necesidad de conocer otras esencias, sean de lo que sean.
Hay idiomas más o menos eficientes. El más eficiente de todos es el que te sirve para comunicar sin las distorsiones de las que se encarga el mundo real. Esas distorsiones son las responsables de que cuando usas el mismo idioma que con todas las personas nada de lo que llegó al oído de otro, es recibido tal y como salió de tus labios. Un gran problema, así nadie logrará conocer lo que de verdad eres, y no lo que el mismo idioma dice sobre ti.
Yo solo conozco dos... el que uso para poder vivir, y el que uso para poder vivir de verdad... este último es el idioma del mundo... que requiere de límites ajenos al mundo real y aún así no tiene fronteras. Quien se atreva a decir que me conoce, está equivocado, al menos que sepa hablar el idioma del mundo... y cuando descubra a más personas que pueden hablarlo... seré cada vez más feliz... porque no hay nada mejor que tu esencia redescubrida por alguien que quiere llegar a ti de verdad.
lunes, 8 de septiembre de 2008
Mariposa
Sé que mañana tengo prueba de mate...
Sé que me sacaré un rojo y que necesito estudiar...
Pero ni siquiera eso es más importante que darme un tiempo para tocar una buena canción con mi hermano... aunque sé que ese tiempo debí invertirlo en otras cosas, las cosas se transforman en nada si puedo disfrutar de la música que tocamos los dos...
Sé que me sacaré un rojo y que necesito estudiar...
Pero ni siquiera eso es más importante que darme un tiempo para tocar una buena canción con mi hermano... aunque sé que ese tiempo debí invertirlo en otras cosas, las cosas se transforman en nada si puedo disfrutar de la música que tocamos los dos...
martes, 2 de septiembre de 2008
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