[Ensayo que escribí para Artes Visuales, como últimamete escribo solo para privados (no ven que todo se privatiza), es lo que hay]
A fines del siglo XIX y comienzos del XX de nuestra era, el arte en su totalidad se vio totalmente revolucionado y renovado. Se rompen progresivamente los cánones de las diversas Academias de Arte, surgen movimientos nuevos y atrevidos en todas partes de Europa simultáneamente, cargados de protesta y rebeldía. Son estos movimientos, que en su conjunto se denominan Vanguardismo, o movimientos de vanguardia. El vanguardismo se caracteriza por romper con los esquemas, generar escándalo, buscar la atención de los espectadores y reafirmar la libertad de expresión, siempre influido fuertemente por la Revolución Industrial y la Primera Guerra Mundial . Este rompimiento de preceptos establecidos a lo largo de toda la historia del Arte concluyen en una representación totalmente distinta, alejándose de la realidad tal y como se ve, o cómo la ve el ojo humano, o cómo debiese ser, o cómo se debiera ver, tópicos que fueron fundamentales a la hora de la resolución de obras pictóricas pertenecientes a movimientos precedentes. Esta nueva representación recurría mucho al concepto detrás de los objetos y es por eso que se dejan de pintar las cosas tal y como son, llegando al extremo de plasmar en las obras objetos, personas o paisajes que son completamente un enigma ante el ojo de un espectador cualquiera y aún así estar teñidas de contenidos y mensajes fuertes y rebeldes. Pero, ¿por qué hacia las primeras décadas del siglo XX, con el surgimiento de los movimientos de Vanguardia, la producción artística se vuelca hacia el progresivo abandono de su filiación mimética respecto a la representación y se orienta hacia elaboraciones de carácter discursivo?
El expresionismo es un movimiento surgido en Alemania, a fines del siglo XIX. Su objetivo era expresar los sentimientos del ser humano, principalmente los angustiantes como la angustia, el agobio, el terror, la depresión, tal como se puede apreciar en las famosas obras de Edvuard Munch. Dejaba de lado la utilización de una buena técnica y de obras aparentemente “bonitas”.
El cubismo surge a partir de la unión de las ideas de Cezánne y las del postimpresionismo, alrededor de 1907, año en que. Pablo Picasso pinto “Las señoritas d’Avignon”. Se rompe el volumen convirtiendo todo a planos, provocando también que no existan juegos de luz y sombras. Con el cubismo se elimina todo tipo de tradición, la forma de la representación es totalmente nueva, con el objetivo de la sintetización de la forma, llegar a la esencia de las cosas. También se sustentó en las ideas del filósofo Henri Bergston, quien postulaba que la base intelectual del hombre se encontraba en una memoria que almacenaba toda la información visual que recibía el individuo.
El futurismo surgió en Italia en el año 1909 con la publicación del “Manifieto Futurista” escrito por el poeta Filippo Tommaso Marinetti, en donde se observa un movimiento totalitario muy ligado al fascismo. Su objetivo es la búsqueda de la modernidad. Ve las figuras siempre en una constante dinámica en donde el tema de la velocidad y la desarticulación de la forma a través de ella se transforma en una recurrente temática.
El dadaísmo surge en 1916, en la ciudad de Zurich, Suiza. En plena Primera Guerra Mundial, este movimiento buscaba escandalizar a la burguesía, destruir las bases de la sociedad mediante el uso de la sátira y la ironía en sus obras. Además también destacó el fotomontaje y la utilización de materiales de desecho para construir obras lo que significó el origen del ready-made. El poeta Tristán Tzará escribió los “siete manifiestos dadá”. Gracias a la revista Dadá, se consiguió la dispersión del movimiento a otros lugares de Europa, como por ejemplo, Francia, en donde las influencias del dadaísmo terminarían por crear el grupo de los surrealistas a fines de la Guerra.
Como fue mencionado anteriormente, el surrealismo surge a partir del Dadá junto a la teoría psicoanalista de Sigmund Freud y del ambiente postguerra, el objetivo de este movimiento es llegar a lo más profundo del ser humano, que era el inconciente. Para pintar obras, no tenían que existir filtros ni censuras que impidieran la verdadera expresión del sentir humano, por lo que las obras surrealistas muchas veces resultaban ser absurdas e ilógicas, incomprendidas por la razón. André Breton escribió el “Primer Manifiesto del Surrealismo” en el año 1924.
El primer elemento en común que se observa entre todos estos movimientos, es la presencia de un ideólogo y/o doctrina, que sienta las bases teóricas según las cuales se rigen y dirigen los artistas identificados con ellas. Los manifiestos mostraban formas totalmente distintas e innovadoras de ver la realidad, buscaban reflejar cambios bruscos y urgentes a través del arte.
En cuanto a la técnica se observa concretamente el aire rebelde que respiran las vanguardias, si bien puede hablarse de nuevas técnicas o ausencia de ella, lo importante es que hubo un rompimiento con todo lo anterior y que ya no existen límites para el artista. Es una especie de desmoralización del arte.
La temática varía en cada movimiento, en el Expresionismo son los miedos y fobias humanas, en el cubismo abundan elementos comunes y a veces se recurría a una especie de Arte periodístico como en el caso de Picasso, en el futurismo la idea de modernidad y de velocidad, en el Dadá el escándalo y la destrucción, y en el Surrealismo el tema de los sueños, el inconciente y la relación entre ambos. Aparentemente temas muy distintos para movimientos que se dieron en la misma época y en sectores geográficos cercanos, pero todos ellos pueden explicarse a través del contexto histórico en el que estos se desenvuelven. Podríamos decir que el tema de la angustia y el terror expresionistas son signos de un estrés colectivo, expresado e identificado con las experiencias personales de cada artista. Siempre han ocurrido catástrofes y la vida de casi ningún artista ha sido fácil, pero es justo a finales del siglo XIX en donde sentimientos angustiantes cobran forma y colores y son exteriorizados por el artista para ser mostrados a la luz tal como “son”, con el caso siempre excepcional de Goya. Las ideas del Futurismo: modernidad, velocidad, futuro, sugieren inmediatamente el nombre de Revolución Industrial. La Revolución Industrial cambia la forma de pensar de todas las sociedades y todos los sectores, ideas como la producción en masa y un extremadamente rápido “progreso” provoca que movimientos como el nazismo y el fascismo pudieran ser llevados a la realidad de la época y eso se refleja claramente en este movimiento. Entre 1914 y 1918 se desarrolla la Primera Guerra Mundial y justo en medio de estos años, surge el Dadá , que llega a reflejar una especie de clímax de tensión mundial. Es el movimiento más atrevido, el más rebelde, el que más protesta. Los dadaístas buscan la destrucción de las bases de una sociedad que ya está completamente enajenada y desmoralizada, un panorama nada alentador, lo que también podría dar explicación a la publicación de manifiestos de cada movimiento que se desarrolló en esta época. Y al fin el Surrealismo y sus temas oníricos e incomprendidos muestran como ya el cambio ha sido radical y sin vuelta atrás, que el arte se ha transformado de formal total y que las obras nunca serán fieles representaciones de la realidad, o solo utilizadas con fines religiosos y morales, o como propaganda política, o como solo expresión de emociones, o como vías para descubrir como se comporta la realidad, es eso y más, como lo sugiere la palabra surreal es una realidad distinta dispuesta a aceptar toda la naturaleza del humano, sus locuras, sus pulsiones y deseos.
La variedad temática y técnica presente en el vanguardismo también es signo de una nueva característica del hombre moderno: el individualismo. Producto directo también del Capitalismo y la Revolución Industrial, una mezcla entre individualismo y producción en masa enferman poco a poco a las sociedades, muchos “valores” se van perdiendo y otras cosas comienzan a ser relevantes en las vidas de las personas comunes, el arte se hace presente y al mismo tiempo se une a estos elementos y formas de vida, pero también alerta y pone al desnudo los desequilibrios emocionales y mentales que son producto de estos fenómenos de carácter mundial. Si mencionamos la importancia de la Primera Guerra mundial, el período preguerra y el postguerra, es todo consecuencia de lo mismo que se ha mencionado anteriormente, del decurso de la humanidad, tal y como lo dijo Plauto “El hombre es el lobo del hombre” (Homo Homini Lupus)
Volviendo a la pregunta inicial y a modo de síntesis, la elaboración de obras de tipo discursivo dejando de lado la filiación mimética de las formas, nace como una necesidad ante el contexto histórico de fines del siglo XIX y comienzos del XX, el estrés social y la depresión mundial llegaron a puntos en que estallaron las mentes creativas de los artistas. El Arte dio un vuelco que finalmente lo convirtió en la desembocadura de todas las emociones y secretos humanos que estaban censurados y perturbados al mismo tiempo, efecto de la dinámica entre el individualismo, las guerras y la producción en masa.
[En la imagen : La Noche Estrellada - Vincent Van Gogh]
No hay comentarios:
Publicar un comentario