"El sueño y la invención de un dios me pareció ser el mundo. Algo semejante a nubes de colores delante de los ojos de un divino insatisfecho. Bien y mal, alegría y dolor, tú y yo; tales eran, para mi las nubes de colores ante los ojos de un creador. El creador quería desplazar los ojos de sí mismo; entonces, creó el mundo. Alegría embriagadora es para quien sufre desplazar los ojos de su dolor y olvidarse. Alegría embriagadora y olvido de sí mismo: tal me pareció un día el mundo."
(F.Nietzsche)
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